El Sindicato de Prensa Bonaerense (Siprebo) repudia la metodología de protesta adoptada por una ínfima minoría de efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires, aunque considera justo el reclamo de aumento salarial, que debe realizarse en un marco de diálogo y sin condicionamiento de ninguna especia.
Desde la entidad gremial siempre apostamos a las negociaciones pacíficas en un marco de respeto por los derechos laborales de los hombres y mujeres de trabajo. Los integrantes del colectivo policial son sujetos con derechos, pero no pueden utilizar como herramienta de visibilización las armas, patrulleros y uniformes que el Estado les proveyó para la defensa de la ciudadanía.
Rodear la quinta de Olivos donde reside el Presidente de la Nación es un acto de atropello inaceptable, ya que el garante de sus salarios es el Gobernador de la provincia de Buenos Aires. Esa presunta demostración de fuerza solo revela intereses oscuros y deslegitima el reclamo que, reiteramos, es aceptable.
Los manifestantes deben deponer su actitud con ribetes desestabilizadores, volver a sus tareas y sumarse a una mesa de diálogo que, además de lo salarial, debe contener aspectos como capacitación permanente y condiciones dignas para desempeñar sus tareas.